Hechas con harina de trigo, harina blanca, harina de coco, mantequilla, manteca de coco y canela. El relleno está hecho de ate de membrillo, nuez, miel de maguey y sal.
El dulce de leche típicamente se hace con leche de cabra. El nuestro tiene una textura cremosa y un sabor delicioso por la excelente leche de oveja con la que se elabora.
Debido a un mayor contenido de grasas benéficas, la leche de oveja es más cremosa que la vaca, y su sabor es más dulce. Tiene hasta el doble de proteína que la vaca y casi el doble de calcio.
Cuando un yogurt se hace con leche de libre pastoreo, la calidad de sus nutrientes aumenta considerablemente. Además de ser probiótico, es una excelente fuente de grasas benéficas, proteína, vitaminas y minerales. El yogurt de leche de cabra tiene mayor contenido de proteína y grasas benéficas que el de leche de vaca, y es más fácil de digerir.
El kéfir es una bebida fermentada similar al yogurt, pero más líquida y ácida. Tiene más bacterias probióticas, por lo que se considera uno de los probióticos naturales más potentes que hay. Es hasta 99% libre de lactosa.